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Isla de Margarita 

Empezamos este recorrido en Playa Guacuco, el orden no importa, pues dependerá de la cantidad de personas del grupo, dónde se hospedan, la  hora de despertarse  y el tiempo del que disponen para disfrutar. Este es un viaje realizado con un grupo muy numeroso, al que lejos de restarse se sumaba gente a diario.

Esta playa es una de las más largas de la Isla. Allí se cuenta con todos los servicios y uno de los más atractivos son las clases de surf para niños y adultos.

Si no logran levantarse en la tabla, les devuelven el dinero (Bs. 40.000 por una hora). Ésto no creo que suceda nunca, por lo menos entre los más pequeños, que prácticamente al tercer intento, ya son unos expertos.

Siempre es preferible disfrutar de estas playas los días de semana pues los fines de semana son muy concurridas ya que se unen todos los pobladores de la Isla y los temporadistas de corta estadía. A ella se accede por la vía del C.C. Sambil por la Ave. Luisa Cáceres de Arismendi y allí encontrarán los indicadores de cruce.

Siguiendo por la vía de la costa, sector Guarame, por donde se accede también a los Ranchos de Chana, se bordea la isla y se llega también a la Ave. 31 de Julio, la más famosa vía de playas que dará acceso a Playa El Tirano, la primera de la vía.

De acuerdo al clima de las noches anteriores se pueden encontrar muchas algas en ella, al igual que en Playa Guacuco.

......Al viajar con niños (y muchos niños, uffff) es indispensable visitar Parque El Agua justo frente a playa El Tirano.

 

En temporadas no hay tarifa especial después de las 3:00 p.m, así que no pierdan su tiempo intentando pasar solamente 2 o 3 horas allí. Esta temporada e imagino que de aquí, también serán las siguientes, estaba toda la isla llena de planes vacacionales, por lo que después del medio día, solo quedan gotas de agua para cada persona. Es preferible ir en la mañana y organizar algo para la tarde buscando una buena excusa para salir de allí. Precio por persona Bs. 45.000, solo los niños muy bajitos pagan un poquito menos. Hay un locker donde podrá guardar todo, inclusive las cámaras para no sacar ninguna foto del día de toboganes porque si no, tendrá que dedicarse a fotografiar  en lugar de disfrutar. Si quiere fotos, en la entrada le venden la que quiera pues en todas partes hay personal tomándolas.

 

Siguiendo la misma vía nos encontramos una de las playas preferidas, en especial por los surfistas, Playa Parguito

 

Cantidad de restaurantes a la orilla de la playa (no aptos para quienes quieren ahorrar a la hora de comer), diferentes toldos y sillas a elegir para tomar el sol o descansar de él.

  Playa El Agua

Una de las playas más famosas de la Isla, realmente no atrae mi atención, quizás por lo excesivamente famosa y comercial que se volvió, allí se encontrarán con todas las ofertas de hospedajes existentes en Margarita y sus vendedores intentarán darle muchas visitas a resorts que quizás jamás pensó en comprar.

Semejante a Playa Guacuco con olas un poco más altas que esta última, sin embargo ésto dependerá de la época del año y la temporada de lluvias. Sin duda es también una de las bellas playas de la Isla.

Aquí se consiguen inmensa cantidad de posadas, restaurantes y tiendas.  Uno de los atractivos destacados son los Ultralivianos que alquilan.

 

Volviendo a la Ave. 31 de Julio, seguimos hacia Playa Manzanillo,

Siempre verán las redes en el mar pues los pescadores habitan esta zona, allí podrán comprar el pescado que deseen, de no haberlo, pueden encargarlo para el día siguiente.

 

Y desde aquí se accede, en lancha únicamente, a la que todos consideramos la mejor playa de Margarita, solitaria, serena y hermosa, a solo 10 minutos de recorrido Care o Care Care, cada pescador la llama como mejor le parece o menos flojera le de. Cobran Bs. 30.000 por persona, pero si van un grupo grande seguramente les hace un precio por paquete (la lancha completa en Bs. 300.000).

Aun cuando le avisen al lanchero el día anterior, puede quedarse dormido, siempre es recomendable tener su teléfono a mano para poder recordarle que amaneció. Aquí les tocó a los pequeños y grandes hombres del grupo ayudar para acelerar el ingreso de la lancha al mar.

 Saltando desde las piedras que se encuentran en el camino.

Los toldos los llevan los mismos lancheros, no se quedan en la playa, por lo que es importante solicitarlos antes de partir pues solo hay una matica donde descansar del sol que suele ser espectacular.

Se camina desde una playa a otra apenas tocando el mar, los peces se ven en la orilla.

Continuando el recorrido vía Juan Griego por la costa, Playa Guayacán

Playa fundamentalmente de pescadores, un caserío pequeño le da acceso.

 

Después de pasar esta playa, encontramos la Bahía de Pedro González. Allí se encuentra la que hace algunos años era conocida por su montaña de arena y hoy tiene acceso desde Puerto Cruz o por un conocido hotel que la tiene como acceso directo.

Puerto Cruz, una de las playas de la Bahía, el acceso es a pie, los carros quedan afuera y los lugareños no la recomiendan para los niños pequeños que en Margarita, se acostumbran a estar en el mar todo el día. 

Playa Zaragoza

Tiene como principal o único atractivo el alquiler de motos de agua, sin embargo, los administradores de los puntos de la playa abusan con los precios de los toldos y sillas, siendo más caros aquí que en el resto de la Isla, sin considerar si quiera mantener la playa en buen estado de limpieza. El acceso principal es entre las casas de los pobladores.

Es más bonita, limpia y tranquila en el lado donde se accede únicamente en rústicos.

Sin abandonar nunca la vía, entrando a Juan Griego, se encuentra Playa Caribe la segunda más bonita que encontramos en el recorrido por la Isla. Los carros estacionan afuera, pero los rústicos ingresan a la orilla de la playa.

Por su aparente fácil acceso, los carros y camionetas 4x2 ingresan a ella, sin embargo es preferible no arriesgarse pues todos se quedaron pegados.

 

 

 

 

 

 

 

 

Y como lo prometido es deuda..., aquí está el conductor del carro blanco, que es el hombre más flojo que he visto, llevaba el carro lleno de mujeres y ellas fueron las que se bajaron y empujaron antes de que los auxiliáramos, fue obligado a bajarse para sacarle aunque fuera una foto empujando.

 

La gente Margariteña que nos encontramos es amigable y atenta, encontramos un grupo de extranjeros en la playa al que se unieron un grupo de pobladores de Juan Griego.

Y como nunca terminaba el día, los pobladores nos invitaron a su casa a comernos los pescados que ese día el hijo de la dueña de casa había conseguido en un peñero.

Gracias Adelmira. Aquí la anfitriona, limpiando los pescados junto con su pareja y uno de sus amigos. Estas cosas no se ven en la capital, ni mucho menos nosotros nos vamos a casa de unos completos desconocidos sin saber ni dónde viven. Experiencias bonitas, después de cierto susto por lo nuevo, desconocido y el peligroso mundo en el que vivimos.

Atardecer en Juan Griego

Para cenar viendo el atardecer más famoso de Venezuela, no se necesita recorrer toda la costa margariteña. A Juan Griego se le llega atravesando La Asunción y pasando por Tacarigua, el trayecto es mucho menor. Hay restaurantes junto a la playa que permiten divisarlo y mantienen a los niños del grupo entretenidos con la arena, el agua y las lanchas. Hay precios y menú para todos los gustos.

Saliendo de Juan Griego, en vía a La Guardia, nos encontramos con una vía que recorre la costa junto al mar. Allí está Pueblos de Margarita, un lugar que asemeja lo visto en Venezuela de Antier o Los Aleros en Mérida. Estaba totalmente solo, no sabemos si por estar cerrado, en remodelación o símplemente es poco visitado, en realidad no llamó mucho nuestra atención visitarlo, ni bajarnos a preguntar.

Al llegar a La Guardia, se observa Porto Fino, una playa de pescadores donde se puede observar cómo construyen los peñeros.

Siguiendo esta misma vía se llega a La Restinga, sitio que no visitamos porque todos los que ya lo habíamos conocido dijimos que era para ir una sola vez, sin embargo nos paramos a comer empanadas y comprar lo que a cada quien se le antojó, al igual que en todas partes.

Nuestro destino real eran las playas de la Península de Macanao, la primera de ellas que visitamos Punta Arenas, anteriormente en ella no se contaba con ningún servicio, hoy en día ya cuentan con ellos, lo que ha hecho mucho más concurrida la playa y menos exclusiva, pero igualmente sigue siendo un paseo diferente dentro de la isla.

Inclusive hay paseos en botes y banana, hay que disponer del día para llegar pues el trayecto es largo, un poco más que todos los trayectos de Margarita. Se llega más directamente por la vía a Punta de Piedras y se hace el desvío vía La Restinga. 

Playa La Pared

Si se va en vehículos 4x2 se bajan unas escaleras a las que se accede por los sitios de comida de la entrada, si se va en vehículos 4x4 se llega diréctamente a la playa. Solo se puede comer pescado frito, no hay sopa, ni asopados, ni nada. Procure no ir después de un largo trasnocho con antojo de sopa o ... hágala allá si no le da pena.

.... De regreso, como este recorrido siguió la costa, llegamos al monumento a las Tetas de Ma. Guevara, allí hay una parada donde llevan a todos los turistas y se compran bebidas con coco, con alcohol y sin él.

Solo hay un pequeño letrero y la vista de ambas montañas desde la carretera. La parada es únicamente producto de una apuesta, allí no hay nada más que observar.

Siguiendo esta vía al llegar al distribuidor y siguiendo a la derecha como en todo este recorrido, llegamos a Punta de Piedras, sitio en el que nos encontraremos con la Fundación La Salle, fotos en honor a un amigo que estudió allí y es amante de navegar durante meses y el cuidado de los delfines.

Al dar la vuelta se encuentra el Museo Marino

Y saliendo de allí nos encontramos con el centro de Punta de Piedras y una playa que utilizan sus pobladores.

De regreso puede observarse nuevamente a lo lejos las Tetas de Ma. Guevara y seguimos hacia lo que realmente todos conocemos de Punta de Piedras, antes de llegar a la entrada del ferry nos encontramos con El Guamache, puerto al que llegan los barcos de carga y da acceso a Playa El Guamache, a la que no pudimos tener acceso pues se encontraba un crucero, el único que llega por ahora a Venezuela y nos indicaron que por medidas de seguridad a nivel internacional les exigieron prohibir el acceso mientras estuviera el crucero anclado.

Nuevamente de vuelta vía Porlamar,  la vía del aeropuerto  nos da acceso a la entra de Playa El Yaque, esa misma vía lleva con un pequeño cruce al Reino de Musipán.

Ese día en el Yaque entre bebida y mar nos encontramos con el primer tornado margariteño, realmente el primero que hayamos visto en la vida, aunque hablan de que se le llaman trombas, eso se lo dejamos a los metereólogos, lo teníamos cerquita.

No le tomamos fotos a la playa sola, pero es excelente sobre todo hacia el lado derecho, donde no va tanta gente como en la entrada. En la vía que le da acceso hay numerosas tiendas donde comprar todo lo que necesite.

En la tardecita y después de un día en el que la actividad no haya sido exigente se vuelve a complacer a los niños en Diverland, de allí no quieren salir, al igual que de Parque El Agua, pero por el horario escogido, no les queda otro remedio pues cierran el parque a las 12:00 p.m... La casa embrujada debería llamarse la casa del manoseo, del resto, hay para todas las edades y sin duda, hay que comer allí por el horario y el cansancio del día.

Nuevamente en la zona más transitada de Margarita, tenemos acceso al sambil, de allí seguimos derecho vía Pampatar, toda la vida nocturna se encuentra en estos alrededores. Como sitios de pre despacho, post despecho o para enamorar o emborrachar destacan muchos, para comer, los mejores y más conocidos, nosotros lo usamos de pre despacho para poder alcanzar la hora de la vida nocturna Margariteña y escogimos Guayoyo, su vista y ambiente sirven para cualquier ocasión.

Para la rumba, Kamy beach, Bulldog, Sr. Frogs, entre otros, para todas las edades y gustos.

En Pampatar, su playa es excesivamente concurrida, aun así, la visitamos, se puede fotografiar de noche, porque de día se asemeja a Camurí Chico un lunes de carnaval, llena de gente, un puesto unido al otro, el mar lleno y la basura que deja la gente por todos lados, los kioskos sobran.

Desde Pampatar bordeando la vía, también se puede tener acceso a Playa Guacuco, sin embargo es preferible regresar vía al Centro Comercial Sambil, el cual es buen punto de referencia para acceder.

Aun cuando todos se ofrecieron a comprarme uno inflable, a llevarme encima, a mirarme y saludarme con el brazo, quedé pendiente de cumplir uno de mis sueños, pero en este grupo tan numeroso no fue posible visitarlos, el horario era difícil de establecer y su costo, multiplicado por 30 personas se convertía en un viaje a Europa...

El nado con delfines...  y con ellos y la visita ineludible a la Virgen del Valle cierro este recorrido. Los delfines me los robé en la web. Espero que haya sido agradable su recorrido como lo fue para nosotros y la lectura no se hiciera excesiva.

                            

             

               "Aunque ustedes no lo crean, intenté bajar esta foto muchas veces y me costó trabajo, no se grababa. Cuando por fin se incluyó, se colocó de primera en la reseña, así que allí la dejé y la vuelvo a colocar. Con ella y por su decisión se inicia y cierra el recorrido".